Archive for Firmas amigas

Leerlo es una experiencia. !! GRACIAS POR TODO !!

por Federico Boccanera
http://lacabilla.com/?p=583

para esas masas insatisfechas

la historia ha debido ser de redención

pero fue muy fácil seguir la vía del reparto

inmediato, pronto, e instantáneo

cotidiano y tangible

siempre con cobertura dulce, de épica altisonante

exactamente,

la vía menos revolucionaria posible.

Ajena a la conciencia

alérgica a la dificultad

complacencia,

sueño,

Opio,

Opio a manos llenas

inoculado a ritmo de petróleo

nos lo dieron, no en jeringas…

sino en barriles

esta ha sido la vía del chavismo

de las escaleras del cerro,

a la cola en la avenida,

el descenso de la necesidad

al apremio.

Una sola vía, en bajada, inexorable, indetenible,

hacia la decadencia…

Al final, la mejor entrega imaginable a cualquier designio

hasta el imperialismo sobra ya

no, el águila no se dignará…

esta será, una pelea vomitiva,

entre buitres

la caza a una carcasa…

costillar hediondo

hueco

eviscerado

de vaina quedará cuero seco

para algún transeúnte que desee patearnos

por accidente pisarnos…

Vergüenza eterna.

¡Gracias por todo fidel!

¡Gracias por todo chávez!

Aún así,

de ese país hundido en fosa común

del cual lo único ascendente, serán oleadas repulsivas

de pobredumbre indescriptible

de ese pozo séptico, a cielo abierto…

Algunos pocos querrán hacer algo.

Lo lograrán…

Anticipación OSCAR GARCIA MENDOZA

De las funciones más importantes de los ejecutivos está la de saber anticipar. No es necesaria una bola de cristal, ni mucho menos, es conociendo los detalles de las situaciones y las operaciones que se realizan, que se puede tratar de predecir el camino. Muchas veces no es fácil y a veces irá a contracorriente, pero el éxito de la empresa va a depender de eso.

Por muchos años fui presidente de un importante banco. En mis inicios me tocó enfrentar una situación desconocida y caótica: el viernes 18 de febrero de 1983. El viernes negro. La primera gran devaluación en muchos años. Una situación que dejó desconcertados a todos.

Las devaluaciones no ocurren nunca de golpe y porrazo. Se vienen anunciando. No de manera directa sino con esas “sutilezas” que tienen los gobiernos. Bajan las reservas internacionales, cae la producción petrolera, se reduce la liquidez del gasto público y por allí, siempre, un ministro o un alto funcionario se ocupa de negar vehementemente que la habrá, cuando es lo contrario.

En esa época venían dándose las señales. El vehículo de compra de dólares para los bancos era el Banco Central. Cuando una institución necesitaba divisas las solicitaba del Central y éste de inmediato las vendía a Bs 4.2925 por $ para que el banco comercial las revendiera a Bs 4.30 (la diferencia de .0075 hoy parece risible pero era suficiente para la banca y los clientes).

En los últimos meses del año 82 y primeros del 83 se comenzó a notar una gran baja en la liquidez bancaria. Había poco dinero en circulación y el Central se comenzó a dilatar en el envío de las remesas a los bancos corresponsales del exterior. Esto fue una alarma. El Central estaba atrasándose. Y comencé a desconfiar. Entonces di una instrucción a nuestro departamento de cambio: solo se venderían las divisas disponibles en nuestro banco corresponsal de NY. Para saberlo nos enviaban un telex durante la mañana, indicándonos el movimiento de la cuenta.

Con el pasar de los días la presión sobre el dólar siguió acentuándose y en muchos momentos no teníamos divisas para vender. Los bancos, en general haciéndole confianza al Gobierno, seguían vendiendo aunque no tenían la disponibilidad. Me recuerdo de una llamada de un colega muy amigo que me dijo: “Oscar, estás loco, estás haciendo un control de cambio particular, la gente del gobierno está sorprendida, el Central nunca dejará de pagar”. Le contesté que habíamos tomado una decisión que nos parecía correcta y que la mantendríamos.

Fueron muchas las presiones esos días y, puedo decirlo, tuve una sensación de gran alivio, cuando el gobierno decretó el feriado bancario para imponer el control de cambios.

La Superintendencia de Bancos solicitó a las instituciones financieras una auditoría externa que indicara cuál era la posición en $. Tengo guardada la nuestra. Fuimos el único banco que cerró positivo, aunque en un monto muy pequeño ese día. Y con ello le ahorré al banco, sus directivos y accionistas, las enormes dificultades y pérdidas que tuvieron los bancos que enfrentar por la devaluación.

He hecho esta larga introducción para situarme hoy día. Sin duda la situación del 83 era inmensamente menos mala que la que enfrenta el sistema financiero bajo la dictadura castrochavista. Es difícil imaginar porque no han nacionalizado la banca, pero la han ido llevando a un camino que tiene una muy difícil vuelta atrás.

Las carteras obligatorias por sectores, como el agrícola, vivienda, pequeña industria, con porcentajes elevadísimos que no solamente tienen rendimientos muy poco satisfactorios, sino con claras posibilidades de no ser pagados nunca. Además, utilizan la emisión de papeles del Estado en volúmenes importantes y sin provisión de pago. Para cubrir esto el gobierno ha mantenido (y también por otras razones) niveles enormes de liquidez que les permiten a los bancos cobrar alto y pagar poco o nada, lo que representa ciertas ganancias. Pero han creado un monstruo que será irresoluble.

Grandes carteras de crédito irregulares y de imposible recuperación pesarán fuertemente en una recuperación. Si se adoptase una medida de restricción de la liquidez, o se dolarizase la economía -ambas medidas especialmente correctas- el sistema financiero no tendría salida.

La situación no es bancaria. Es política. Solo un cambio de régimen podría proteger la propiedad privada de los depositantes y de los bancos.

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@ogarciamendoza
Enviado desde mi smartphone BlackBerry 10.

¿Maduro y Capriles quieren violencia?

CLAUDIO J. SANDOVAL |  EL UNIVERSAL

jueves 2 de mayo de 2013  12:00 AM

photoA pesar de los clásicos dimes y diretes mediáticos, el más reciente episodio electoral ha sido manejado por Maduro y Capriles con la delicadeza que amerita este caso. Gracias a ello, se pudo bajar la intensidad de una confrontación que ponía en riesgo inmediato la vida de cientos, quizás miles, de seres humanos. “Por ahora” o “mientras tanto”, se ha logrado mantener la violencia a raya; en niveles socialmente tolerables.

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¿Serás cómplice de esta mentira?

Firmas Amigas
“Es un mentiroso pero es nuestro mentiroso”.

Según el refrán popular “mono no se ve su cola si no la de su vecino”. Y es que cuando uno le mete la lupa al razonamiento político de cada sector para esta nueva campaña presidencial concluye que son idénticos y que, además, resultan completamente ilógicos por contradictorios.

Curiosamente, opositores y chavistas enuncian que Read more

LA ALFOMBRA ROJA (firmas amigas – Eduardo Guzman Perez)

 Cosas de los rojos, oigan esto: El Departamento de Protocolo de la Cancillería notificó a todos los funcionarios que por orden expresa del  Ministro de Relaciones Exteriores se iba a desplegar una alfombra roja en el aeropuerto internacional para recibir a los dignatarios que iban a venir a rendir homenaje póstumo al Comandante Presidente. Desde la escalerilla del avión hasta el Salón Presidencial se dispondrá de un felpudo rojo que resalte, al igual que la entrega del Oscar en Hollywood, la presencia de los altos representantes de los distintos países.

Hugolini CHÁVEZ Y MUSSOLINI


César Vidal

El fallecimiento de Hugo Chávez ha tenido lugar e inmediatamente los restos de una izquierda rancia que nunca se resignó al naufragio de la URSS se han lanzado a proferir vítores en memoria suya. Otegui, miembro de una organización terrorista que, a decir de un antiguo coronel del KGB, contaba con los miembros “más brutos, más bestias” de todo el terrorismo internacional, no ha tardado en saludarlo desde la perspectiva de la solidaridad entre revolucionarios. Llamazares, médico educado en La Habana que sigue entusiasmado con las vesanías del régimen de Fidel Castro, tampoco se ha quedado atrás. Sin embargo, estas muestras de zafio totalitarismo constituyentan sólo una muestra de hasta qué punto la izquierda anda huérfana y desnortada desde que desapareció esa patria de los proletarios que era la URSS. De hecho, Hugo Chávez –al que muchos se empeñan en calificar de manera bastante difusa como “populista”– ha sido el último gran caudillo fascista de la Historia. El término fascismo ha sido mal utilizado y mal entendido durante décadas. Usado por los comunistas para criticar lo mismo a alguien que iba a misa que a los partidarios de la libertad de mercado ha terminado por no significar nada salvo que las izquierdas odian al así adjetivado. Sin embargo, el fascismo, el real, el de Mussolini tuvo unas características muy concretas que despertaron desde el principio el temor de las izquierdas precisamente porque era una forma de socialismo que, dado su carácter nacionalista, resultaba sumamente peligroso como rival. Es ese fascismo en estado puro el impulsado por Hugo Chávez.

Cuando Chávez llegó al poder de manera, como mínimo, heterodoxa pocos pensaron que podría durar y mucho menos extender su influencia por todo el subcontinente. Sin embargo, ésa ha sido la innegable e inquietante realidad. Chávez no fue un pensador sofisticado ni un gran teórico de la política. También es indiscutible que no ha traído prosperidad ni justicia a los venezolanos, pero poco puede negarse su repercusión. Las claves de su éxito son, para el que se acerque al tema con objetividad, claramente identificables. En primer lugar, Chávez, como Mussolini o cualquier fascista que se precie, supo utilizar las raíces nacionales –quizás más supuestas que reales, pero, en cualquier caso, nacionales– de su revolución. Lejos de tomar su punto de referencia en el comunismo soviético o chino, Chávez pretendió entroncar con un Bolívar mítico que, ciertamente, no se parecía, precisamente, a lo que él ha llevado a cabo, pero que sigue constituyendo un magnífico mantra para millones de hispanoamericanos que lo invocan sin haberlo leído. Venezuela –como la Italia de los años veinte– no daba, en teoría, un salto en el vacío sino que se conectaba con lo más sugestivo de su Historia nacional. Si para Mussolini era el imperio, para Chávez se trataba de la Emancipación. Partiendo de ese nacionalismo mítico y estomagante, Chávez disparó una agresividad nada oculta hacia los Estados Unidos –la nación enemiga por excelencia siquiera por su éxito– hacia el Occidente democrático, incluyendo de manera muy señalada a España, y hacia el capitalismo. Eran las “plutocracias” que decía Mussolini mientras realizaba gestos no menos histriónicos que los del propio Chávez.

En segundo lugar, Chávez intentó establecer un tipo nebuloso de socialismo que no es el soviético ni el cubano y, a fin de cuentas, es una copia del corporativismo propio del fascismo italiano. A fin de cuentas, en los años treinta, la nación más intervenida económicamente después de la URSS era la Italia fascista. Chávez no acabó con la propiedad privada sino que, como Mussolini, la intervino, la amenazó y la sometió creando una nueva clase de propietarios afectos al régimen. Exactamente lo mismo que Mussolini ha hecho Chávez, que podía amenazar con el “Exprópiese” a los enemigos y entregar concesiones a los amigos.

Hasta ahí la carga ideológica que es, fundamentalmente y por más que se niegue, fascismo en estado casi puro al buscar la fusión de nacionalismo y socialismo y al no eliminar drásticamente ni la iglesia católica –con la que tanto Mussolini como Chávez llegaron a acuerdos puntuales beneficiosos para ambas partes– ni el capitalismo que proporciona puestos para los partidarios.

Pero, a la vez, Chávez ha sabido copiar las muestras más siniestras e inteligentes del talento mussoliniano. Dentro del más puro estilo fascista, Chávez ha ido erosionando desde dentro las instituciones del estado para implantar una dictadura que niega con la boca pequeña la calidad de tal siquiera porque permite las elecciones. Chávez ha ido cambiando la ley electoral, la composición del legislativo y el perfil de la judicatura exactamente igual que Mussolini durante los años veinte. En una sociedad más mediática que la italiana, Chávez captó desde un principio que podía ganar elecciones si previamente controlaba los medios de comunicación. Torrijos o Felipe González no lo habrían hecho mejor. Pero junto a la formación de una nueva ideología –que algunos llaman populismo y que no es sino neo-fascismo sui generis que reniega de sus orígenes de la misma manera que los antisemitas de hoy dicen que sólo son anti-sionistas– y la reestructuración institucional, Chávez supo aprovechar otros factores. En primer lugar, retomó la solidaridad hacia aquellos que podían orbitar en una manera de pensamiento similar siquiera porque tienen fobias comunes. Igual que Mussolini pagaba una pensión a José Antonio Primo de Rivera y respaldaba a movimientos semejantes al suyo en Europa, Chávez ha repartido generosamente los frutos del petróleo entre sus camaradas de hoy desde el Ecuador a la Argentina, desde Bolivia a la Argentina. En este último caso, por añadidura, tendía la mano a otro movimiento de inspiración totalmente fascista como el peronismo. En segundo lugar, Chávez intentó también estrechar lazos con todos aquellos que repudian el sistema democrático occidental y el capitalismo sin el que éste no podría subsistir. Igual que Hitler supo que era obligado tender la mano a un Mussolini condenado por la Sociedad de naciones por invadir Abisinia, Chávez extendió su radio de acción hasta respaldar a un Irán islamista que, despreciando la acción de la ONU, camina inexorablemente hacia la posesión de armamento nuclear.

Chávez también sabía mezclarse entre el pueblo, como Mussolini, para demostrar que podía trabajar como un agricultor. Si el Duce segaba, Chávez podía recolectar. Si el Duce conducía un automóvil, Chávez podía servir de chófer a Oliver Stone en un delirante documental. Si el Duce podía crear el Estado Vaticano en virtud de los acuerdos de Letrán suscritos con la Santa Sede y aún vigentes, Chávez podía santiguarse en público y abrazar a obispos. Como sucedió con Mussolini –del que hablaron maravillas personajes como Gandhi o Churchill y del que Lenin dijo que era el único capaz de desencadenar una revolución en Italia– Chávez fue alabado y cortejado por gente de los lugares más lejanos que se acercaban a él soñando con la revolución pendiente o con una oportuna subvención. Han sido periodistas y profesores universitarios, políticos y empresarios, cineastas y sacerdotes. Frente a él han estado, como en el caso de Mussolini, los que aman la libertad porque, en el caso de Chávez, hasta las izquierdas sin brújula lo han alabado siquiera porque era anti-americano y anti-israelí. La cuestión ahora es saber si el legado de Chávez trascenderá su muerte o, como en el caso de otros dirigentes de signo fascista, no podrá sobrevivirlo durante mucho tiempo. Porque lo que es obvio es que igual que Mussolini murió también ha fallecido aquel al que podríamos llamar Hugolini.

Chávez volvió obligado

El paciente no vino porque quiso sino porque lo trajeron anticipadamente ante el reto de gobernabilidad que atraviesa el chavismo cubano sin Chávez. En otras palabras, su regreso no fue por motu propio sino que, a nuestro entender, obedece a la presión ejercida por el sector castrense y la sociedad civil venezolana, dentro de un contexto de conflictividad que le impide al interinato Maduro darse el lujo de acumular gotas que derramen el vaso de la violencia en su contra. Read more

EL 7 DE OCTUBRE NO BASTA IR A VOTAR

Federico Boccanera

 Comenzaré con algo en lo que he estado reflexionando desde hace un tiempo, y es que para vencer el próximo 7 de octubre, todos tendremos que salir a la calle, pero no sólo con la convicción de ir a votar…

Hoy en día tengo y mantengo la convicción de que nuestro problema hace rato que dejó de ser un problema de mayoría/minoría, para convertirse primordialmente en un problema de ventaja/desventaja, más bien, de brutal desventaja frente a un poder de clara tendencia totalitaria, incluso absolutista.

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Gerver Torres: Las 10 cosas que el profesor Giordani no se atreve recordarle a Chávez

Hay realidades que el Ministro de Planificación se cuida de no mencionarle al presidente Chávez ni al país. Las diez más importantes son:

  1. Que el socialismo del siglo XXI ha profundizado la dependencia y el subdesarrollo.

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¡Si no te polarizas eres un traidor!

Agustín Blanco Muñoz

La decisión ya está tomada en todos los comandos de la polarización unitaria, que faltaba para completar el gran cuadro del fanatismo e irracionalidad que debe caracterizar un tiempo de vacío y destrucción como el que padecemos.La falta de una adecuada política para enfrentar el régimen, se acude a medidas que juntan la desesperación con la coacción y la amenaza. Algo coincidente con lo que ocurre en el oficialismo. Read more